jueves, 12 de marzo de 2009

La calle y los museos

Es un gran apoyo para mi misión el que La Caixa haya puesto en marcha El Arte en la Calle. Facilita mucho el trabajo de convenceros de que os acerquéis a los museos, galerías y salas de exposiciones; la obra social de esta caja catalana ha hecho realidad el dicho “si Mahoma no va a la montaña”…
Esta iniciativa, que abrió la veda con el maestro escultor Rodin, ha calado en los malagueños, quienes con su curiosidad y respeto se han ganado que el Larios se convierta en una preciosa sala de exposiciones al aire libre.
Durante los próximos meses disfrutaremos de las esculturas de Manolo Valdés, mantengamos el orden y sigamos dando ejemplo de civismo. Pero si ardemos en deseos de tocarlas, ¡no se queden con las ganas!:
La escultura es tridimensional, hay que mirarla desde todos los ángulos, girar alrededor de ella y siempre debería poder tocarse para sentir cada línea, cada detalle imperceptible para la vista. La escultura es el arte de los ciegos, la mejor forma de apreciarla es cerrando los ojos y palpando, violando el aislamiento al que están sometidas.
Y con las Meninas de Valdés con más razón, son puras en su silueta, perfectas en la forma pero hay “desperfectos” en la superficie, como si al esculpirlas sobre roca, hubieran sido arañadas, astilladas, perforadas y horadadas por los buriles y martillos. De esa manera, el escultor crea un juego de luces y sombras, le da movimiento y transforma el duro y frío bronce inerte en materia viva, delicada, rompible.

Para conocer un poco más de cerca esta recuperada forma de exposición pública, en próximas notas a este bloc iré contando la historia de los museos y su evolución.
Para abrir boca, empezaré por el origen del término:

Museum es una palabra latina, derivada del griego mouseion, que en principio se refería a un templo dedicado a las nueve musas, hijas del dios Zeus y Mnemosine, la diosa de la memoria. Las musas presidían las Artes y las Ciencias y se creía que inspiraban a los artistas, especialmente a poetas, filósofos y músicos.

¡Mira, hoy estoy generosa!, también os daré sus nombres y encomienda:
Calíope musa de la Poesía épica, Clío la de la Historia, Euterpe de la Poesía lírica, Melpómene de la Tragedia, Terpsícore la Música y la Danza, Erato Poesía amorosa, Polimnia Poesía sagrada, Urania de la Astronomía y Talía de la Comedia. Hasta el Renacimiento no se aplicó este término para referirse a una colección de objetos bellos y valiosos. Pero eso lo contaré otro día.
Continuará….

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